Bartolomé Méndez es una empresa familiar dedicada a la elaboración de jamones y embutidos. Controlamos casi todo el proceso productivo, cría y alimentación, despiece, salazón y curación de nuestros productos.
Desde el Andévalo de Huelva tenemos el placer de mostrarles los mejores productos del cerdo andevaleño. Ejemplares seleccionados y criados con mimo y en libertada en nuestras dehesas , disfrutando de una alimentación exquisita y cuidada, a base de bellotas e hierba fresca.
BARTOLOMÉ MÉNDEZ, PASIÓN POR LA CALIDAD
En 1983 el espíritu emprendedor de Bartolomé Méndez y Ana María Canelo les llevó a fundar Ibéricos del Andévalo, una empresa familiar ubicada en Paymogo (Huelva) en plena comarca del Andévalo.
Siempre habían tenido la curiosidad por el mundo del Cerdo Ibérico, esta curiosidad venia impulsada de sus padres y abuelos. Los padres de ambos fundadores fueron productores del Cerdo Ibérico y el abuelo de Ana María, el señor Ildefonso Canelo, se dedicaba al tratamiento de carne porcina y a la curación del Jamón.
ENTRE BOSQUES DE ENCINA DE LAS DEHESAS ANDEVALEÑAS
La elaboración de jamones y embutidos forma parte de la tradición gastronómica local. Nuestros cerdos se crían en plena naturaleza, entre los bosques de encima de las dehesas andevalañas disfrutando de una alimentación exquisita y cuidada, a base de bellotas e hierba fresca.
Nuestro producto estrella es el jamón gran reserva, pero también elaboramos otros productos derivados del cerdo, como son morcón de cabezada, morcón de chorizo, salchichón, chorizo rojo y “pío”, morcilla, lomitos, y caña de lomo, contamos con dos aliños diferentes, la caña de lomo roja y la caña de lomo “paymoguera”, este aliño es tradicional de nuestro pueblo, Paymogo.
EL SECRETO DE SU SABOR
En Bartolomé Méndez cuidamos cada detalle, seleccionando cuidadosamente nuestros productos y mimando a nuestros cerdos. El proceso de fabricación se realiza de forma artesanal y la elaboración de nuestros embutidos se realiza a base de magros de cerdo de primera calidad y especias naturales que combinamos según recetas pasadas de generación en generación.
35 AÑOS DE TRADICIÓN IBÉRICA